Liberarse de la adicción a la culpa

No solo la culpa nos hace sufrir y sentirnos encadenados, sino que nos impide realmente avanzar y la mayoría de las veces, seguir haciendo aquello de lo que nos sentimos culpables, impidiéndonos responsabilizarnos plenamente de nuestras acciones.

Vamos, que no vale para nada sino para hacernos vivir mal.

Cuanto menos en contacto estemos con nosotros mismos, con quien de verdad somos, estaremos mas propensos a la culpa, porque viviremos con las ideas y creencias asumidas, bien sea en la infancia, bien por pertenecer a la «sociedad» donde pretendemos estar integrados.

Por eso es tan importante conocernos bien y madurar, lo que supone haber pasado por nuestro tamiz, todas las creencias en virtud de las que vivimos y actuamos, dándonos permiso cuando maduramos de esta forma, para ser quien somos y hacer lo que conscientemente decidamos, lo que supone asumir las consecuencias que de esto se deriven. Proponiéndonos de una vez dejar de ser «buenos», «rebeldes» o «alejados», depende del modelo que hayamos asumido.

Lo que promueve nuestra adicción a la culpa es nuestra  tendencia de «echar balones fuera», el querer encontrar excusas o motivos para no responsabilizarnos plenamente de nosotros mismos y de nuestra insatisfacción de no vivir plenamente.

Y la única formula para salir de ahí, es asumiendo nuestra total responsabilidad por nuestra vida, lo que conlleva vivir bien la soledad y asumir nuestro poder personal y nuestra condición de humanos imperfectos.

En todas las sociedades de todos los tiempos, está la idea de que una acción mala, merece un castigo y una vez cumplido este, llega la redención….

La culpa que sentimos, es el castigo que nos imponemos, por algo que consideramos hemos hecho mal. Y ese castigo que nos hace vivir con sufrimiento, de alguna forma, nos libera inconscientemente, para volver a realizar en su caso lo que nos hace sentirnos culpables…. y así entramos en bucle…

Para salir de este bucle la solución está en cambiar la culpa por responsabilidad, asumiendo plenamente lo que hemos hecho, asumiendo las consecuencias que se han producido, entendiéndonos por que lo hemos hecho y comprometernos con no volverlo a repetir.

Entendernos es el primer paso para perdonarnos y liberarnos. Entendernos, que no justificarnos, no nos exime de responsabilidad por la consecuencia de nuestros actos y es el primer paso para permitirnos sentir el dolor que a nosotros mismos nos ha ocasionado. Y este sentir el dolor que sentimos, será lo que puede hacer, que tomemos el compromiso de estar muy atentos y no volverlo a repetir.

Dicen los que saben, que estamos en este mundo para experimentar y aprender. Y nuestra capacidad de aprender es lo que nos hace cada vez ser mas resilientes ante el infortunio y evolucionar como personas. Solo si somos capaces de cambiar la culpa por responsabilidad, podemos aprender de verdad.

EXPERIMENTA Y TRANSFORMA TU CONOCIMIENTO EN SABIDURIA.

 





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