IN LAK’ESH

El otro día estuve en el planetario, viendo una proyección sobre las estrellas y sentí, como desde la perspectiva de un ser viviendo en este basto universo, todo es diferente. A mi me tranquiliza, me hace darme cuenta de que todo tiene una importancia muy relativa, de que los problemas y el tiempo pierden su dimensión y de que lo único que hay que hacer es seguir viviendo, sabiendo de alguna forma, que todo tiene un principio y un fin, pero que todo continua…Y que todos estamos ahí. Y me hace sentirme con todos.

Luego salgo del planetario y vuelvo  a mi pequeñez dual: yo y el otro, yo y lo otro. Y mi ego me dice holaaaaa… y experimento lo que todavía no está recolocado.  Que mi proceso de aceptación de lo que hay, en muchos casos sigue siendo eso, un proceso, y para animarme me digo: bueno pues estate en el proceso, porque es lo que hay. Y siento que solo si respeto mi proceso, sin juzgarme, sin quejarme, sin racionalizar, hará que respete a los seres y circunstancias que están en mi camino y veo que el ego, que me parece que es, lo que nos hace vivir mediocremente a veces, y del que yo creo no te puedes deshacer del todo, mientras estas viviendo en el cuerpo que utilizas para vivir aquí y ahora, no es el  problema, sino que es el  no saber transcenderlo. Y creo que para transcender algo, primero, hay que integrarlo, hacerlo tuyo, para después soltarlo y dejar que  ese “mi”  se diluya y pase a formar parte de todo.

Esto viene a cuento de que he visto un documental que os animo a ver: DESPIERTA EL MUNDO QUE TE OCULTARON, que me parece extraordinario y no me canso de ver. Y acaba con un :   IN LAK’ESH

Es un saludo maya.
Los mayas pensaban que todos somos parte integral de un único organismos gigantesco. Los budistas, de igual modo, creen que pertenecemos a una realidad superior, que somos parte de un todo gigante y que ese Todo está vivo dentro de cada uno.
Según los mayas, el reino mineral, vegetal, animal y toda la materia esparcida por el universo a todas las escalas, desde un átomo hasta una galaxia, son seres vivos con una conciencia evolutiva. Cuando los hombres despertemos y nos demos cuenta de ese único organismo gigantesco, todas las relaciones estarán basadas en la tolerancia y la flexibilidad, se acabaran los juicios y los valores morales, pues el hombre sentirá a los otros hombres, como otra parte de si mismo.
Los mayas expresaban este concepto de unidad en su saludo diario, cuando se encontraban se saludaban diciendo IN LAK’ECH, que significa “yo soy otro tu”, a lo que contestaban HALA KEN, que significa “tu eres otro yo”-
Es un saludo de AMOR puro, de UNIDAD, de identificación y comprensión ante todo y todos.
Seria estupendo, poder empezar a practicarlo con honestidad y sin tomarlo a la ligera y para eso, antes que nada es primordial, poder sentirlo y vivirlo, para poder ACCIONARLO Y DECIRLO.
Igual tengo que ir mas al planetario… Y sentir….Y sentir….
                                                 

 

EXPERIMENTA, SI QUIERES PUEDES¡¡¡





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