La resiliencia

La resiliencia es la capacidad que tenemos para superar dificultades y salir fortalecidos tras su superación.

La resiliencia a nivel de la física, es la propiedad de los materiales que acumulan energía, cuando se someten a situaciones de tensión o de fuerza. Estos materiales, después del  momento de tensión, pueden o no ser dañados, y en este último caso, tienen la capacidad de volver a la normalidad.

En la acepción psicológica, la persona resiliente, además de ser capaz de volver a la normalidad vuelve fortalecida después de la experiencia

Ser resiliente no quiere decir que la persona no experimenta dificultades o angustias. El dolor emocional y la tristeza son comunes en las personas que han sufrido grandes adversidades o traumas en sus vidas. De hecho, el camino hacia la resiliencia probablemente está lleno de obstáculos que afectan nuestro estado emocional.
La resiliencia no es una característica que la gente tiene o no tiene. Incluye conductas, pensamientos y acciones que pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquier persona. Es decir todos podemos tener la capacidad de ser resilientes. Todos a lo largo de nuestra vida seguro que hemos pasado por más de un problema, a veces más fácil a veces más difíciles de solucionar, pero seguro, que todos hemos pasado por una experiencia problemática y hemos salido de ella. Hay que tener clara conciencia de esto y ver: como pude yo solucionar o superar aquel problema?  Que capacidad mía, aplique para la solución? Y darnos cuenta si a raíz de esa experiencia somos capaces de reconocer que se ha aprendido algo,  de que la experiencia negativa a su vez me aportó a la larga algo positivo. Si soy capaz de hacer esto, soy una persona resiliente.Y la forma de desarrollar esta capacidad será:.

  • Aceptando que los cambios son parte de la vida. Esto que es un hecho, curiosamente, puede que para algunas personas, sea algo difícil de integrar realmente. Pero tenemos que saber que la resistencia a “lo que es”, a lo que ocurre, genera doble malestar: por lo que está ocurriendo y por mi resistencia. Luego la aceptación es fundamental para por lo menos, evitarme el sufrimiento que supone la resistencia.

  • Evitar ver las crisis como problemas insuperables. No tenemos un total control de lo que ocurre, pero si podemos elegir la forma de verlo, elegir la respuesta que dar ante lo que ocurre y siempre puede haber varias respuestas, ante una misma situación. Las personas pueden verlo diferente y responder en consecuencia, de forma diferente y esto es algo que habremos comprobado en varias situaciones. En medio de la dificultad reside la oportunidad.-Albert Einstein. La palabra crisis en japonés está compuesta por los caracteres peligro y oportunidad. Estar más atento al carácter oportunidad es lo que nos hará resilientes.

  • Alimentar una visión positiva de si mismo y fomentar la autoconfianza personal. Para eso es interesante recordar a lo largo de la vida por cuantos malos tragos y dificultades se han pasado, y ver realmente la repercusión que eso ha tenido en mi vida, dándonos cuenta, que seguro intentamos  hacer lo que mejor podíamos en ese momento y que seguimos adelante.

  • Mantener la perspectiva de las situaciones, esto es preveer a largo plazo y saber recontextualizar los acontecimientos. Darse cuenta  que si mira para atrás algo que en un momento  le parecía no tener salida ahora comprueba que la tubo y ver que influyó para encontrar esa salida. Si podemos tener perspectiva  podemos aprender de nuestra propia experiencia aprovechémosla

Veamos ahora que podemos hacer para favorecer nuestra resiliencia.

 Muchos estudios demuestran que uno de los factores más importantes en la resiliencia es tener relaciones de cariño y apoyo dentro y fuera de la familia.

Parece lógico, cuando pasamos por situaciones difíciles es cuando podemos requerir de ayuda, encontrar un buen punto de apoyo para afrontarlas  nos facilitará la superación de la experiencia. Ya lo decía Arquímedes: Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo. Por eso fomentar nuestras relaciones, empezando por la que tenemos con nosotros mismos nos dará estimulo para seguir adelante y cuando mas confianza tenga en mi mismo y en los demás esto me dará también mas seguridad para seguir adelante.

Hagamos planes realistas y sigamos los pasos necesarios para llevarlos a cabo. Teniendo en cuenta  la importancia de marcarse correctamente los objetivos. Si estos no son realistas y no están bien formulados difícilmente conseguiremos lo que buscamos, para ser resiliente hay que aceptar la realidad y partir de ella. Plantear mi objetivo en positivo (voy a estar tranquilo, no, no voy a estar nervioso), tener control sobre el y contar con recursos propios para conseguirlo.

Confía en tus fortalezas y habilidades ¡Que las tienes! Por eso es importante que te conozcas bien y reconozcas cuales son tus fortalezas. Para cualquier tipo de arreglo o reparación es muy importante tener las herramientas precisas, las herramientas que tienes que aplicar en tus dificultades son tus fortalezas.

Desarrolla tu inteligencia emocional. Esto es, ser capaz de reconocer, de sentir y de manejar las propias emociones. No tengamos prevención a sentir, sentir no es ni bueno ni malo, bueno a malo puede ser lo que haga a raíz de ese sentimiento. El corazón tiene razones que la razón no entiende. La idea de inhibir las emociones a toda costa, ya sea por miedo a sentir o por miedo al que dirán, se vuelve una costumbre, que con el tiempo lleva a un analfabetismo afectivo, a raíz del cual dejamos de expresar las emociones y también de comprenderlas. En las situaciones donde desarrollamos nuestra resiliencia las emociones suelen ser muy importantes por eso influirá en mi capacidad resiliente como me relaciono con las que surjan en esa situación.

La resiliencia se apoyará, en la confianza ( en mi y en los otros), en la autoestima y sensación de que yo puedo manejar mi vida, En mi capacidad de conexión, de establecer vínculos para tener un buen punto de apoyo y en la creatividad.

La creatividad entendida como la manera personal de cada uno  a responder desde su criterio, a su manera y con su visión, a todas las situaciones de la vida. En el fondo todos somos creativos, cuando nos atrevemos a ser quien somos.

Aprender a soltar los hábitos que nos pueden limitar, atrevernos a salir fuera de la zona de confort, ver que todo se puede hacer de diferente manera, que se puede ver desde diferente ángulo. Y desde esta soltura y libertad responder, cambiar si quiero y experimentar nuevas respuestas… y al hacer esto la próxima vez que la situación nos sorprenda por lo desconocida o dura, que esta no nos paralice, ni nos hunda. Y después de un primer momento donde cojo aire y me tranquilizo…Doy mi respuesta consciente y personal.

Cuando hacemos siempre lo mismo obtenemos siempre lo mismo. Hagamos algo diferente y comprobemos sus resultados, así aprenderemos a responder ante situaciones nuevas. Practiquemos cuando nos encontremos bien y esa práctica, dará también resultado en la época de vacas flacas.

Experimenta, si quieres puedes¡¡¡





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