Los cuatro acuerdos

Los cuatro acuerdos es el título de un libro escrito por el Dr. Miguel Ruiz, con el subtítulo “Un libro de sabiduría tolteca”, editado por Urano ( el libro que yo tengo es de la 18ª edición).

Este libro estaba en mi biblioteca hace tiempo (como muchos otros, debido a la pasión trasmitida por  mi padre por los libros, que me hace descubrir algunos libros no importa por que  medio, escaparate, internet, boca a boca… y mi compulsión es comprarlo sintiendo que, aunque tengo otros pendientes por leer,  ese también me lo tengo que leer). Y como todo llega a su tiempo… Me llegó el momento de leerlo. Y quiero comentar los beneficios que su lectura y profundización puede producir.

Los cuatro acuerdos a los que se refiere el libro son los siguientes:

  • SE IMPECABLE CON TUS PALABRAS
  • NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE
  • NO HAGAS SUPOSICIONES
  • HAZ SIEMPRE LO MAXIMO QUE PUEDAS

Puede ser que en momentos donde nos sentimos confusos, cansados, desesperanzados o tristes, el hecho de contactar con algo “sabio” o “auténtico”, no importa si tiene que ver con nuestra situación, problema o circunstancias, nos pone en contacto con nuestra sabiduría interior y nuestra claridad mental. Es como aquello de los monos que aprenden una técnica de abrir un coco ( por ejemplo) en una isla y en otra en las antípodas otros monos lo aprenden también. Es como si la sabiduría cuando se pone en acción esta a disposición de la especie…

El caso es que comprobé que aplicar a una situación problemática estos cuatro acuerdos, hizo que yo me recolocara, que tuviese la honestidad y claridad para reconocer cual era el núcleo del problema y ver el camino que había que tomar.

El primer acuerdo: Se impecable con tus palabras. Supone, eliminando la queja, hablarte y hablar en positivo, teniendo cuidado de no originar dolor, y esto no quiere decir que no se produzca, quiere decir que tu seas todo lo delicado que puedas para no producirlo, que estés atento, para no emplear las palabras  para juzgar y originar culpa…Impecable con las palabras, con los demás y contigo mismo. Atención como te hablas y como tu mismo, con tu forma de hablarte, puedes originarte el problema y el sufrimiento. Por eso es tan importante ser conscientes de nuestro dialogo interno, para que en su vigilancia, este sea siempre, positivo, compasivo y honesto.

Si se llega a un acuerdo consigo mismo para ser impecable con las palabras, eso bastará para que la verdad se manifieste a través de uno y creará con las palabras, la semilla del mundo, circunstancias y relaciones, que quiera vivir.

El segundo acuerdo: No te tomes nada personalmente. Difícil ¿eh?, que malas pasadas nos puede producir nuestro dichoso ego, nuestra importancia personal…Para llevar a cabo este segundo acuerdo, hay que considerar que nada de lo que los demás hacen, lo hacen por ti, lo hacen por ellos mismos. Es importante ver esto con la suficiente claridad y objetividad. Cuando no se tiene en cuenta esto, nos erigimos en Jueces  sobre lo que es o tiene que ser y entonces es importante tener en cuenta la pregunta ¿Que prefieres tener razon o ser feliz?. Naturalmente si elegimos tener razón nos sentiremos ofendidos muchas veces, no solo por las personas, sino tambien por la vida misma. Si no puedes llevar a cabo este acuerdo, estas expuesto a sufrir por nada .El problema a veces es el grado de adicción al sufrimiento que se pueda tener…

El tercer acuerdo: No hagas suposiciones. Y para esto lo primero darte cuenta de las suposiciones que ya tenemos inconscientemente, debido a la cultura y la familia en la que hemos crecido. Y después, no dar nada por sentado. Esto es difícil porque a veces no se vive la vida, sino que ¡¡¡se interpreta!!!. El funcionamiento de la mente suele ser complejo, necesitamos entender, justificar, explicarlo y comprenderlo todo, si no, nos sentimos inseguros¡¡¡.

La manera de evitar las suposiciones: Preguntar. Siempre tienes derecho a preguntar, aunque la persona  a la que preguntes tiene derecho a decirte si o no. Si te contesta ya lo sabes y si no, quedate con la pregunta…Preguntar a otro y preguntarte a ti mismo. A veces la solución de un problema esta en hacer la pregunta adecuada. Preguntar es un arte, preguntar es extraordinario, porque si de verdad quieres saber la respuesta, y estas atento, seguro que la descubres. Pero haz la pregunta sin saber la respuesta¡¡¡

Cuarto Acuerdo: Haz siempre lo máximo que puedas. Lo que puedas. Una vez será mucho y otra poco. Haz lo que puedas. Solo tu sabes si has hecho lo que has podido, solo tu conoces tu sinceridad. Nadie tiene el baremo correcto de nada, ni de su propia capacidad. A veces se puede a veces no. Solo si estas en contacto contigo, dándote cuenta de como estas en cada momento, aquí y ahora, veras que lo que en un momento es fácil, en otro es imposible o muy difícil de hacer. Si te esfuerzas demasiado para hacer más de lo que puedes, gastarás mas energias de las necesarias y al final tu rendimiento no sera suficiente. Cuando te excedes, agotas tu cuerpo y vas contra ti. Si haces menos de lo que puedes, te sometes a ti mismo a frustraciones y culpas. Si haces lo maximo que puedes en cada momento, no te culparas ni te reprocharas, aunque reconozcas que no has hecho mucho, ni bien. Vivirás la máxima: El que hace lo que puede no está obligado a más.

Y Para acabar, el libro nos dice dos cosas importantes:

La importancia del perdón y la conciencia de la muerte. Hay que tener en cuenta que el perdón, siempre es sobre todo, para tu ganacia, tu crecimiento, tu paz. Y que la muerte es algo totalmente seguro, que se va a dar. Y puede que tener esta seguridad y mirarla de frente sin miedo, nos ayude a relativizar  y recolocar todo lo que haya de ser recolocado. Esto merece comentario aparte.

Experimenta, si quieres puedes¡¡¡





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