Tu y yo y la oración de la gestalt

Yo soy Yo

Tú eres Tú.

Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas

Tú no estás en este mundo para cumplir las mías.

Tú eres Tú

Yo soy Yo.

Si en algún momento o en algún punto nos encontramos

Será maravilloso

Si no, no puede remediarse.

Falto de amor a Mí mismo

Cuando en el intento de complacerte me traiciono.

Falto de amor a Ti

Cuando intento que seas como yo quiero

En vez de aceptarte como realmente eres.

Tú eres Tú y Yo soy Yo.

 

Fritz Perls

 

Si todos  lleváramos a cabo lo que dice la famosa oración de la Gestalt, el mundo de las relaciones sería siempre fuente de gratificación, crecimiento y aprendizaje, en vez de ser, como a menudo es, fuente de conflicto, frustración y dolor.

Habla de tu, de yo, de expectativas, de aceptación y sobre todo me parece que habla de AMOR.

De un tu y un yo independientes, sin miedo a la soledad, respetuosos con el derecho del otro y mi propio derecho a ser quien se es.

Se trata de no organizar ni mi vida, ni la del otro y de vivirla. De vivir lo que hay. Y para esto tendremos que saber cuáles son las expectativas que nuestro personaje ha creado para que nuestra vida sea “perfecta”, y  darnos cuenta y reconocer que, igual lo que pasa, es que yo no vivo la vida, sino que la vida me vive, que mis expectativas, son muy difícil por no decir imposible, que se cumplan al cien por cien, porque  no tenemos control sobre la vida, la vida nos transciende y hay que aceptar lo que nos pasa, simplemente porque nos está pasando y no aceptarlo, es darse de cabeza contra un muro. Sin que esto suponga resignación, ni sentimiento de que “yo no manejo mi vida”. Si, nos pasa lo que nos pasa, pero ante eso, siempre puede haber multitud de respuestas y ahí está nuestra capacidad de manejar la vida, en la elección de la respuesta a lo que me sucede.

Si sabes y aceptas que no puedes controlar ni organizar totalmente tu vida, tampoco tratarás de organizarle la vida al otro, si coincidimos puede ser maravilloso, aunque como todo cambia, también los caminos que se han juntado, pueden divergir más adelante.

Todo en el fondo puede ser  tan imprevisible…lo único seguro es el AHORA y es con lo que de verdad hay que comprometerse.

El amor de verdad, el querer realmente a alguien, el quererme a mi,  pasa por poner en práctica esta oración.  Y si yo ahora siento que el complacerte es una traición hacia mí, lo mejor que puedo hacer por mí y por ti, aunque inevitablemente eso duela en un principio, es alejarme y no seguir con lo que va en mi contra. Y si me doy cuenta de que no dejo de poner pegas  a  la forma de ser del otro, de que  sus acciones me producen dolor, de que le hago frecuentes críticas… el otro no tiene porque cambiar, pero puede que yo me tenga que ir o que cambiar.

Esto es AMOR, auténtico, maduro y responsable.

Experimenta, si quieres puedes¡¡¡





Volver al blog

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *