Ejercicio de coherencia cardiaca

Dicen los que saben que la tierra está cambiando su vibración, y está comprobado que cuando dos personas resuenan a distinta vibración se produce una incomunicación e incomodidad, como cuando estas con alguien que no habla tu idioma, pero te toca estar. Por lo que si la tierra, que es el ser en que vivimos,  está cambiando la vibración, para estar en consonancia y vivir plenos y conectados a ella, nosotros también hemos de cambiar  nuestra propia vibración.

Cualquier sistema oscilatorio, tanto físico como biológico, funciona al máximo de su capacidad y con el mínimo gasto de energía, cuando existe sincronicidad entre todas sus partes. La coherencia perfecta entre todas ellas, hace que el rendimiento del sistema sea máximo.

De todos los elementos que componen el cuerpo físico, el oscilador biológico mas potente es el corazón, si trabajamos para conseguir lo que llamaremos coherencia cardíaca, conseguiremos un funcionamiento óptimo: buena salud, emociones estables y positivas, excelente calidad de vida en todos los aspectos.

Se ha observado que, cuando la persona tiene tendencia a  pensamientos generosos y altruistas y vive emociones elevadas, no solo la gráfica de la variación de la frecuencia cardíaca (VFC) es amplia y regular, sino que el corazón “arrastra” a la cabeza consiguiendo un estado de coherencia. En cambio cuando la persona experimenta pensamientos y emociones negativas, no solo, no hay armonía en la gráfica de la VFC, sino que las ondas cerebrales no tienen ninguna relación con el rito cardíaco. Es el desbarajuste general, el caos.

Os presento un ejercicio que elevará vuestra vibración y os hará entrar en un estado de coherencia cardíaca, que mejorará la calidad de vuestra vida cotidiana y por resonancia la calidad de lo que ocurra en el planeta. Esto os puede parecer un poco exagerado, pero teniendo en cuenta que según la sociología y la física, para que se produzca un cambio en un  sistema solo es necesario una cantidad mínima de personas/elementos que forman la “masa crítica” que origina un nuevo fenómeno y  permite que se sostenga y crezca. Es posible que unos pocos, esa masa critica, arrastren a la gran masa.

Sentados o estirados cómodamente con la espalda recta, tomamos conciencia de nuestra respiración.

Imagina que respiras a través del corazón. Haces unas cuantas respiraciones por ejemplo ocho, intentando sentir que la respiración la produces en el corazón.

Recuerda un momento de tu vida en el que experimentaste plenitud, serenidad, fuerza, gratitud…identifica bien como era sentirlo y con ese sentimiento haz otras ocho respiraciones a través del corazón.

Ahora suelta el recuerdo y quédate solo con el sentimiento que habías identificado, que podría darse a raíz de otras diferentes situaciones. Y vuelve a hacer otras ocho respiraciones de ese sentimiento de gratitud, de serenidad, de paz, de conexión….como si tu cuerpo respirase por el corazón.

Después de hacerlo varias veces sentada o estirada puedes hacerlo, andando, esperando en la parada del autobús, en la caja del supermercado, donde y cuando te puedas permitir un momento de parada y de cambio de foco de atención del exterior a tu interior .

Formemos parte de la masa crítica que aumenta la vibración general.

EXPERIMENTA ¡¡¡SI QUIERES PUEDES!!!